La Unión Tranviarios Automotor (UTA) encendió las alarmas en todo el sistema de transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) al advertir sobre un posible paro de colectivos, motivado por la falta de avances concretos en las discusiones salariales con las cámaras del sector.
A través de un durísimo documento oficial titulado “Los empresarios incumplen, el Estado abandona”, la cúpula sindical apuntó de manera directa contra las prestatarias del servicio y dejó en claro que bajo ningún concepto convalidará que las disputas por el reparto de los subsidios impacten en los haberes de las bases.
Desde la organización sindical explicaron que el sector patronal alega severas trabas operativas y responsabiliza al Ejecutivo nacional y provincial por presuntas demoras en las partidas presupuestarias y modificaciones arbitrarias en las reglas de juego del sistema. Pese a estas justificaciones, la UTA remarcó que las empresas constituyen las responsables directas de abonar las remuneraciones en tiempo y forma.
La postura del gremio: “Nuestro contrato de trabajo es de manera exclusiva con las firmas comerciales, no con el Estado. Son ellos quienes deben garantizar nuestro salario, un salario que sea digno”, sentenciaron desde la entidad en el comunicado difundido inmediatamente después de cerrarse una nueva mesa de diálogo paritario sin resultados positivos.
Reclamo de Roberto Fernández y el panorama de las frecuencias
La conducción nacional del gremio, encabezada por Roberto Fernández, insistió en que los choferes del Conurbano y de la Capital Federal requieren una actualización de emergencia de sus ingresos fijos. El objetivo es mitigar la licuación del poder adquisitivo provocada por la inercia inflacionaria. “No pueden esgrimirnos, ni los trabajadores debemos aceptar mansamente, que no se puedan cumplir las obligaciones laborales básicas por supuestas culpas del Estado”, cuestionaron desde la sede sindical.
Mientras los plazos legales se agotan, la preocupación se incrementa entre los millones de pasajeros diarios de la región que dependen del colectivo para movilizarse. De hecho, en varias trazas del sur bonaerense ya se evidencian marcadas reducciones en las frecuencias de circulación durante las horas valle y los fines de semana.
La situación en las líneas locales de la región
En el plano de las prestatarias locales, el conflicto adquiere matices específicos según los gremios actuantes en cada terminal. Desde la gerencia de la empresa Yitos SA —firma clave que administra las principales líneas de colectivos municipales dentro del partido de Lomas de Zamora— informaron que los representantes de la Unión de Conductores de la República Argentina (UCRA), el sindicato alternativo que cuenta con representación de choferes en el territorio, no ha emitido pronunciamientos oficiales hasta el momento respecto a una adhesión a eventuales medidas de fuerza en las cabeceras.
Las próximas jornadas serán determinantes para el destino del conflicto en el AMBA. De no mediar una convocatoria de urgencia por parte de las carteras laborales o un acuerdo de último momento en los ministerios, el paro general de colectivos se convertirá en una realidad que golpeará nuevamente la rutina de los usuarios del Conurbano.

