Un electricista fue víctima de un dramático y violento asalto en la localidad de Bernal Oeste, en el partido de Quilmes, cuando tres delincuentes armados lo interceptaron para robarle el automóvil con el que regresaba de trabajar. Los asaltantes lo golpearon brutalmente y efectuaron disparos al aire para amedrentarlo antes de darse a la fuga.
El hecho ocurrió alrededor de las 18:00 sobre la calle Pozo, entre Franco y Pinedo, en momentos en que las condiciones climáticas registraban precipitaciones y escasa circulación de frentistas en la zona.
La víctima acababa de detener la marcha de su vehículo tras realizar una labor profesional para un vecino del barrio cuando fue abordada de forma imprevista por el trío de ladrones. Sin mediar palabra, los agresores arremetieron a golpes de puño y culatazos para obligarlo a entregar sus pertenencias personales y las llaves del rodado.
Disparos, pánico y abandono del rodado
Toda la secuencia quedó grabada por cámaras de seguridad y dispositivos de la zona, exponiendo el estado de indefensión de la víctima. En el registro audiovisual se escuchan con nitidez los gritos desesperados del trabajador pidiendo auxilio y las estruendosas detonaciones de arma de fuego ejecutadas por los delincuentes.
En un primer momento, el temor entre los vecinos que salieron a asistirlo era que el hombre hubiese recibido un impacto de bala, ya que se encontraba tendido en la cinta asfáltica. Sin embargo, minutos después se constató que había caído desplomado producto de las severas contusiones recibidas durante la agresión física.
Sustracción y huida: Tras apoderarse del vehículo, los malvivientes aceleraron para escapar de la escena a toda velocidad.
Mecanismo antirrobo: La huida duró apenas 400 metros, ya que el automóvil contaba con un sistema de corte de corriente eléctrico instalado por su dueño, el cual interrumpió el funcionamiento del motor en plena marcha.