La causa judicial que investiga los feroces asesinatos de Brenda Del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez tuvo un giro determinante en las últimas horas. El juez federal Jorge Ernesto Rodríguez dictó el procesamiento con prisión preventiva de cuatro acusados e impuso trabas sobre sus bienes por un monto de 1.000 millones de pesos a cada uno.
La medida judicial alcanzó a Ramiro Luis Mansur, Eugenia Magdalena del Valle Quispe Gallardo, Emilce Chieto y a David Alberto Godoy, alias «Tomate». A todos ellos el magistrado les atribuyó provisoriamente los delitos de «Privación ilegal de la libertad coactiva agravada, homicidio agravado y tráfico de estupefacientes».
En paralelo, la resolución benefició a María Inés Olivera (70) —madre de «Tomate» Godoy— con un dictamen de falta de mérito, ordenándose su inmediata puesta en libertad, aunque continuará formalmente vinculada al expediente.
De acuerdo al fallo, la pesquisa estableció que los cuatro procesados integraban una aceitada estructura criminal dedicada al narcotráfico con operaciones en el Conurbano bonaerense y la Capital Federal, la cual contaba con jerarquías y división de tareas.
Engaño, secuestro y masacre en la calle Chañar
El escalofriante suceso reconstruido en el expediente comenzó el 19 de septiembre del año pasado, cuando Brenda, Morena y Lara fueron engañadas para abordar una camioneta Chevrolet Tracker en la localidad de Ciudad Evita. El vehículo las trasladó hasta un inmueble situado sobre la calle Chañar al 700, en el partido de Florencio Varela.
En ese domicilio permanecieron retenidas contra su voluntad hasta ser ejecutadas. Días después, los cadáveres de las tres víctimas fueron hallados sepultados en el patio trasero de la finca. La Justicia encuadró provisoriamente los homicidios bajo las agravantes de concurso premeditado de dos o más personas, ensañamiento, alevosía y violencia de género.
Roles, complicidades y la fuga de la cúpula
Dentro de la distribución de responsabilidades en la trama delictiva, los investigadores ubicaron a David Alberto Godoy, alias «Tomate» (44), como el presunto conductor del rodado que trasladó a las víctimas e incluso soslayan que habría forzado a entrar a Morena Verdi a la vivienda. Godoy fue notificado del procesamiento en prisión, donde ya purgaba una detención previa por un robo a mano armada.
Logística y encubrimiento: Ramiro Luis Mansur fue acusado de proveer apoyo logístico (vehículos y prendas de vestir) para facilitar la huida de los prófugos Tony Janzen Valverde Victoriano, alias «Pequeño J», y de David Gustavo Morales Huamaní, alias «El Loco David».
Acopio y nexos: Quispe Gallardo, allegada a «Pequeño J», quedó imputada por tareas de acopio de droga y refugio de la banda; mientras que Chieto —pareja de Jesús Bernabé Mallón, alias «El Tío»— fue procesada por cooperar en la fuga de Morales Huamaní.
Situación de la jubilada: Respecto a María Inés Olivera (70), inicialmente detenida bajo la sospecha de prestar su titularidad para chips telefónicos, tarjetas SUBE y cuentas virtuales usadas por Mansur, el juez resolvió que no existen por el momento elementos de convicción suficientes para procesarla ni para desvincularla de forma definitiva.