La Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de La Matanza desbarató una organización criminal acusada de cometer reiterados robos bajo la modalidad de «motochorros». El megaprocedimiento culminó con la detención de un adolescente de 16 años, señalado como el jefe del grupo, y la captura de otros cuatro cómplices mayores de edad.
Las actuaciones judiciales quedaron centralizadas bajo la órbita del Juzgado de Garantías del Joven N.º 1 de San Justo, conducido por el Dr. Gustavo Indovino, con la intervención de la UFIyJ Descentralizada 2. Según confirmaron fuentes policiales al portal Infobae, los pesquisas lograron certificar la participación de la banda en al menos cinco robos calificados —entre ellos, un cruento asalto perpetrado contra un trabajador de delivery el pasado 15 de mayo— cuyas filmaciones resultaron determinantes para fundamentar las órdenes de irrupción.
Redes sociales, inteligencia y el radio de los ataques
De acuerdo con las pruebas recopiladas por los detectives, la organización operaba de forma coordinada en las localidades matanceras de Rafael Castillo, Gregorio de Laferrere y Virrey del Pino. Las tareas de inteligencia criminal incluyeron vigilancias estáticas y el análisis de cuentas de Facebook e Instagram, plataformas en las que el líder de 16 años y sus laderos posaban con total impunidad exhibiendo armas de fuego de grueso calibre y dinero en efectivo.
El cruzamiento de datos de los domos municipales y cámaras particulares posibilitó individualizar los roles de conductores y asaltantes, descubriendo además que la banda utilizaba una red de aguantaderos en el distrito para ocultar de forma inmediata las motocicletas robadas y proceder al desguace.
Seis allanamientos, detenidos con nombre y apellido y un prófugo
Con las identidades acreditadas, las brigadas operativas ejecutaron seis allanamientos simultáneos en los barrios de Gregorio de Laferrere y González Catán. En esos domicilios se efectivizó la detención de cuatro de los integrantes mayores de edad, identificados por la Justicia como Jessica Mariana Gómez (34), Alejo Gustavo Moya (20), Valeria Ailen Iturre (19) y Nicolás Alesandro Churquina (24), todos imputados por los delitos de tenencia ilegal de armas de fuego, encubrimiento agravado y averiguación de ilícito. En tanto, un sexto sospechoso identificado por sus iniciales como F.E.O.V. logró evadir los cercos policiales y permanece prófugo con pedido de captura.
Arsenal y logística secuestrada: En el interior de las fincas requisadas, los uniformados incautaron un verdadero arsenal compuesto por una pistola Bersa calibre 22, un revólver Cebra calibre 22, un revólver Tango 32 largo, una pistola Ballester Molina 22 y una réplica de pistola Glock 9 milímetros. Asimismo, se secuestraron una picana eléctrica, diez municiones, ocho celulares, seis cascos, prendas de vestir utilizadas en los hechos y tres mochilas térmicas de aplicaciones de entrega de comida que la banda usaba como fachada para camuflarse en las zonas comerciales.
El parque automotor recuperado
Durante los operativos, las fuerzas de seguridad recuperaron cinco vehículos que poseían adulteraciones o requerimientos de la Justicia. Entre el material incautado se encuentra una moto Corven Energy 110 con pedido de secuestro reciente del 7 de julio; una Honda Wave 110 denunciada como robada el 14 de marzo; un automóvil Renault Clio que registraba un pedido activo por hurto automotor desde el año pasado; una Honda GLH 150 con pedido vigente y otra unidad idéntica Honda GLH con su numeración de cuadro y motor completamente suprimida, todos puestos a disposición del magistrado de San Justo.

