Una mujer de 31 años, identificada como Lucía y quien se desempeña formalmente como agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), fue detenida acusada de actuar como «viuda negra». La sospechosa había ingresado a la fuerza federal en el año 2016 para cumplir tareas de vigilancia en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, pero desde hacía al menos un año acumulaba sumarios internos por ausencias injustificadas, lo que derivó en una licencia psiquiátrica a principios de 2026. Bajo esa condición médica, la mujer concretó un millonario golpe en el partido de Quilmes.
El inicio de la trama delictiva ocurrió cuando la víctima, un hombre de 64 años, conoció a la imputada a través de una conocida aplicación de citas de uso masivo. Tras hacer «match» en la plataforma digital y continuar las conversaciones por la aplicación WhatsApp, ambos coordinaron un encuentro presencial. La cita se llevó a cabo el sábado 25 de abril en un restaurante de la localidad de Monte Grande. Tras compartir la cena, se dirigieron a un bar de la zona y, entrada la madrugada del domingo, acordaron continuar el plan en el departamento del damnificado en Quilmes, inmueble al que ingresaron a la 1:30 de la mañana según registraron las cámaras de seguridad del hall.
Adulteración química, abuso de confianza y un día inconsciente
Una vez en el interior de la vivienda, el propietario preparó unos tragos en el living. De acuerdo con las constancias acumuladas en el sumario judicial, después de beber y mantener relaciones sexuales, el hombre perdió el conocimiento por completo debido a una manipulación química de su bebida. La víctima permaneció completamente inconsciente por más de 24 horas y fue encontrada recién el lunes 27 de abril por un vecino, quien ingresó al departamento al notar que la puerta de entrada se encontraba abierta. El damnificado amaneció mareado, descompuesto y debió ser trasladado a un hospital privado de Quilmes, donde se le diagnosticó un síndrome confusional compatible con una intoxicación aguda.
Al revisar las dependencias, constató que todo el inmueble estaba revuelto y que la mujer le había sustraído la caja de seguridad que se encontraba adherida en el interior del placard. El botín con el que se alzó la detenida incluyó:
Documentos personales y tarjetas de crédito de la víctima.
Más de 3 millones de pesos en efectivo, algunos euros y las llaves de otras cajas de seguridad.
Un morral que contenía otros 100 mil pesos, un teléfono celular y prendas de vestir de primeras marcas junto a perfumes importados.
Las llaves correspondientes al automóvil particular del propietario.
La fuga registrada en video: Las filmaciones del edificio captaron a la supuesta agente policial a las 3:30 de la madrugada saliendo del ascensor cargando una mochila, dos bolsos de mano y una valija rígida pertenecientes al damnificado. Tras permanecer largos minutos esperando en la vereda de la cuadra con los bultos, cerca de las 4 de la madrugada un automóvil particular arribó para recogerla y escapar del lugar.
Allanamiento de madrugada en Ezeiza y secuestro de pruebas
Las tareas de campo y cruce de datos estuvieron centralizadas bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N.º 2 del Departamento Judicial de Quilmes. Tras recolectar indicios precisos que permitieron la individualización de la prófuga, los investigadores solicitaron las respectivas órdenes judiciales al Juzgado de Garantías N.º 1 de la mencionada jurisdicción.
Durante las primeras horas de este miércoles, efectivos de la Policía Bonaerense concretaron un allanamiento en urgencia sobre una vivienda particular ubicada en la localidad de Ezeiza, donde se efectivizó la detención de la empleada de la PSA. En el interior del domicilio registrado, los uniformados bonaerenses procedieron al secuestro de cuatro teléfonos celulares, seis relojes masculinos de alta gama, perfumes, dos valijas a nombre de las víctimas, controles remotos, llaves de apertura y vestimenta femenina vinculada al hecho. Los objetos incautados serán sometidos a peritajes de urgencia para profundizar el alcance de las redes de la imputada en la zona sur.

