Lo que en un primer momento fue intervenido por las autoridades policiales como un trágico siniestro de tránsito en las calles de la localidad de Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora, terminó por destapar una oscura y violenta trama de violencia de género. En las últimas horas, la Justicia lomense le puso fecha de inicio al juicio oral y público contra Alan Bordón (28), quien se sentará en el banquillo de los acusados sindicado como el responsable material de haber provocado de forma deliberada el choque en el que perdió la vida su pareja, Iara Valdéz (23).
El debate se llevará a cabo durante las jornadas del 2, 4 y 8 de marzo de 2027 ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N.º 9 de Lomas de Zamora, el cual estará integrado para la ocasión por los magistrados Juan Manuel Rial, Victoria Ballvé y Georgina María Retamales. El imputado llegará al proceso bajo estricta condición de detenido, ya que los recursos presentados por su defensa fueron rechazados y continúa alojado en un calabozo de la Unidad Penitenciaria Nº 40 de Florencio Varela.
El choque en la calle Itatí y un video revelador
El sangriento episodio bajo investigación ocurrió el 18 de febrero de 2024 sobre la calle Virgen de Itatí al 1900, entre Saladillo y Montiel. En aquella oportunidad, el automóvil Volkswagen Up en el que se trasladaban Bordón y Valdéz impactó de frente y a gran velocidad contra un remís Peugeot 504. A raíz del tremendo impacto, la joven de 23 años sufrió lesiones gravísimas y falleció poco después en las instalaciones de la Unidad de Pronta Atención (UPA) de la zona.
“Creí que era un accidente al comienzo. Después nos dimos cuenta de que no”, relató con hondo dolor su madre, Grisel Vilche, en declaraciones a la señal televisiva TN. La clave que torció el rumbo del expediente judicial llegó de la mano de un vecino, quien aportó a las brigadas policiales la filmación de una cámara de seguridad privada. En las imágenes se observa con nitidez cómo, escasos metros antes de la colisión, la joven intentó abrir la puerta para bajarse del auto en movimiento, pero su novio la retuvo a la fuerza e impidió que escapara.
Un antecedente calcado: La madre de la víctima reveló un dato alarmante que ya consta en las actas de la causa: «Dos años antes, él ya había protagonizado una situación similar. Salió a toda velocidad y quiso chocar. Iara y mi sobrina tuvieron que tirarse del auto en movimiento para salvarse».
Testigos clave sepultaron la coartada del imputado
La reconstrucción sumó el aporte de testigos civiles que presenciaron las maniobras previas al choque y cuyas declaraciones sepultaron la versión defensiva de Bordón, quien había intentado alegar ante la fiscalía que la víctima le había tironeado el volante provocando el desvío.
Uno de los transeúntes detalló ante los instructores judiciales que la secuencia parecía un secuestro en plena vía pública, observando una violenta discusión dentro del habitáculo mientras el coche circulaba a alta velocidad, cruzándose de mano de forma repentina justo antes de dar contra el remís. Asimismo, el pasajero que viajaba en el Peugeot 504 atacado declaró que el chofer del remís llegó a gritarle segundos antes del impacto: “Agarrate porque este loco nos termina matando”.
Quien constató la tragedia en primera persona fue el propio padre de Iara, un efectivo de la Policía Bonaerense que se encontraba realizando tareas de patrullaje de rutina a pocas cuadras de la calle Itatí. Al recibir la alerta radial de un choque grave, se trasladó al lugar y se topó con el peor escenario: encontró a su hija agonizando sobre el asfalto, la subió al móvil y la trasladó de urgencia al hospital, donde lamentablemente no pudieron salvarla.
Calificación penal y contundencia probatoria
Bordón llegará a los tribunales de la calle Larroque imputado por el delito de «Homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio)», una tipificación penal que contempla como única opción la pena de prisión perpetua. La querella de la familia, representada legalmente por los abogados Cristian y Pablo De Fazio, sostiene de forma tajante que la maniobra homicida fue completamente planificada por el imputado ante la decisión de la víctima de dar por terminada la relación sentimental, la cual estuvo signada por cuatro años de celos patológicos, persecuciones y agresiones físicas.
“Las pruebas son contundentes”, aseguró el letrado Cristian De Fazio a la prensa, destacando que tanto las pericias accidentológicas oficiales como los análisis mecánicos descartaron cualquier tipo de accidente o maniobra involuntaria.
A lo largo de las tres jornadas de debate en marzo de 2027, se prevé que desfilen por el estrado alrededor de 50 testigos, entre peritos, policías, médicos y allegados de la víctima. Para el entorno de Iara Valdéz, la confirmación del inicio del juicio representa un bálsamo de paz tras largos meses de marchas y reclamos en las calles de Lomas de Zamora.

