En un importante despliegue operativo orientado a combatir el comercio ilegal y el fraude marcario, efectivos de la Dirección de Investigaciones de Delitos Económicos de la Policía Bonaerense lograron desmantelar una aceitada red delictiva dedicada a la fabricación masiva y distribución de indumentaria apócrifa. A través de cinco allanamientos simultáneos en distintos puntos estratégicos del Conurbano, las fuerzas de seguridad secuestraron la impactante cifra de 2.500.000 pares de medias falsificadas y un millonario parque de maquinaria textil de escala industrial.
La investigación penal se había iniciado en el mes de febrero, poniendo la lupa sobre los movimientos de una organización criminal que había montado una estructura clandestina de producción para imitar con alto grado de detalle los diseños de reconocidas firmas internacionales y clubes de fútbol, abasteciendo luego a ferias y puntos de venta informal de la región.
El mapa de los depósitos y el búnker textil
Los detectives policiales lograron documentar paso a paso el esquema operativo de la banda, identificando los depósitos, las rutas logísticas de traslado y los centros de acopio de la mercadería. Con la totalidad de las pruebas recolectadas, el titular del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Morón, el Dr. Juan Manuel Culotta, ordenó el inmediato allanamiento de los objetivos.
De acuerdo con lo informado por fuentes policiales, las irrupciones se concentraron en el oeste y el norte del Gran Buenos Aires: dos domicilios en la localidad de Isidro Casanova, dos en San Justo (partido de La Matanza) y el restante en José León Suárez (partido de San Martín). En dichos inmuebles funcionaban talleres textiles textiles montados con tecnología de punta y depósitos donde se empaquetaban las prendas con los logos adulterados de marcas líderes como Nike, Adidas, Puma y Vans.
Millonaria incautación de máquinas e insumos
Además de los dos millones y medio de pares de medias terminados y listos para su distribución, las autoridades incautaron 340 cajas de hilos de alta calidad y un total de 27 máquinas textiles industriales. Por disposición del magistrado interviniente, los pesados telares mecánicos permanecen en los lugares allanados bajo régimen de depósito judicial y custodia de los responsables civiles.
Los voceros de la fuerza detallaron el multimillonario impacto económico del golpe a la banda:
Maquinaria: El valor de las 27 máquinas textiles secuestradas ronda los 540.000 dólares en el mercado (estimadas en unos USD 20.000 por cada unidad).
Mercadería terminada: La indumentaria ya lista para la venta que fue confiscada en los galpones asciende a un valor comercial de 43 millones de pesos.
Materia prima: Los insumos de hilado y los rollos de producción en proceso de confección fueron tasados en unos 34 millones de pesos.
Cuatro imputados por infracción a la Ley de Marcas
Durante los procedimientos viales y de allanamiento, el personal policial notificó formalmente del inicio de las actuaciones penales a cuatro personas que se encontraban a cargo de los talleres: Carlos Aníbal Martínez (70), Juan Pablo Wojeik (47), Andrés Acosta (32) y Nehuén Tobías Córdoba (28).
La causa judicial cuenta con la intervención de la Secretaría N° 11 de Morón, a cargo de Leonardo Cano, y fue caratulada de forma preventiva como infracción a la Ley 22.362 (Ley de Marcas y Designaciones). Esta normativa nacional estipula penas de prisión que van desde los tres meses hasta los dos años, sumado a la aplicación de multas económicas que pueden alcanzar los 150 millones de pesos para aquellos que falsifiquen, imiten fraudulentamente o comercialicen productos registrados sin la debida autorización de las casas matrices.
Las sanciones de la ley penal alcanzan tanto a los eslabones que intervienen en la fabricación de las imitaciones como a quienes las distribuyen con conocimiento de la infracción. Asimismo, el texto legal prevé que los damnificados directos por la falsificación puedan exigir ante la Justicia el decomiso de los bienes para su posterior remate o, en su defecto, solicitar la destrucción total de los productos truchos.

