Dolor en Temperley por el asesinato de Agustín Rivero

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El barrio San José, en Temperley, se encuentra conmocionado por el asesinato de Agustín Rivero, un joven de 21 años al que le arrebataron la vida a metros de su casa cuando regresaba de estudiar. La frase “solo volvía de la facultad” se repite entre los vecinos como un eco que intenta dar sentido a un hecho que no tiene explicación.

Agustín cursaba las carreras de Despachante de Aduana y Administración de Empresas en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ). Tenía una rutina marcada por el esfuerzo: clases, apuntes y el aviso constante a su familia de que había llegado bien. Esta vez, el mensaje nunca salió.

Un joven dedicado a sus estudios

Agustín vivía con sus padres, Fernando y Silvina, y su hermana menor de 11 años. Quienes lo conocieron desde pequeño lo describen como un chico de perfil bajo y sumamente respetuoso.

  • “Era súper tímido, muy respetuoso”, relató Lucas Padilla, vecino de la zona.

  • “No lo veías en las esquinas haciendo lío”, coincidió una comerciante del barrio que lo veía pasar a diario desde que iba al colegio primario.

Según testimonios de allegados, su padre solía esperarlo en la esquina de su casa cada noche cuando regresaba de la universidad, una medida de seguridad que se había vuelto parte de la dinámica familiar frente a los hechos de inseguridad en la zona.

Sueños interrumpidos

Además de sus carreras universitarias, Agustín proyectaba un futuro junto a sus amigos. Tenían planeado armar un emprendimiento propio una vez que avanzaran en sus estudios. “No había urgencia, había tiempo. Lo proyectábamos para cuando seamos más grandes”, recordó Thiago.

La comunidad de San José reclama justicia por un crimen que cortó de golpe la vida de un estudiante que, como cada noche, solo intentaba volver a su hogar con la mochila llena de apuntes para sus próximos exámenes.

El hecho

El episodio ocurrió alrededor de las 19:20 en la intersección de las calles Dinamarca y Ericson. La víctima – Agustín Andrés Rivero, de 20 años – regresaba de cursar en la facultad junto a un amigo cuando un Volkswagen Voyage negro se detuvo junto a ellos. Según el testimonio de los testigos, un hombre armado descendió del vehículo y les exigió sus pertenencias bajo amenaza de muerte.

A través de las imágenes captadas por cámaras de seguridad, se pudo determinar que, pese a que el joven entregó su teléfono celular, el delincuente le efectuó un disparo en el abdomen antes de darse a la fuga. Vecinos del barrio auxiliaron a la víctima y la trasladaron al Hospital de Diagnóstico Inmediato de Banfield, donde falleció producto de la gravedad de la herida.

Raid delictivo y apoyo logístico

La investigación posterior, encabezada por el fiscal Nicolás Espejo, de la UFI N° 7 de Lomas de Zamora, permitió establecer que la banda venía protagonizando una secuencia de robos en cadena. El VW Voyage utilizado en el crimen había sido robado ese mismo día a las 16:00 en el partido de Lanús.

Cerca de las 19:00, apenas veinte minutos antes del homicidio, los asaltantes interceptaron a un vecino en la calle Madreselva al 3300 y le sustrajeron una Renault Kangoo gris. De acuerdo al registro de las cámaras privadas, este segundo vehículo actuó como apoyo logístico durante el asalto fatal en Temperley.

Detenciones y prófugos

Efectivos de la DDI de Lomas de Zamora y del Departamento de Homicidios desplegaron un operativo que permitió hallar los vehículos utilizados: el Voyage fue abandonado en Avellaneda y la Kangoo en Monte Chingolo. Tras seguir el rastro de los sospechosos, se procedió a un allanamiento de urgencia en una vivienda ubicada en Blas Parera al 300, en Lanús.

En el lugar fueron detenidos dos jóvenes de 21 y 25 años. Ambos cuentan con antecedentes penales por delitos de robo en las zonas de Temperley y San José. En el domicilio se secuestraron dos celulares, buzos y zapatillas que coinciden con las vestimentas observadas en los registros fílmicos del hecho.