El Hospital Perón de Avellaneda aplicó una técnica pionera para prevenir el ACV

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El Hospital Interzonal de Agudos «Presidente Perón» de Avellaneda se convirtió en el escenario de un avance médico histórico para la región y el país. El establecimiento realizó uno de los primeros procedimientos de Revascularización Carotídea Transcervical (TCAR) en la Argentina y el primero absoluto dentro del sistema público de salud, consolidando su perfil como centro de referencia en cirugía cardiovascular.

La intervención fue fruto de un trabajo interdisciplinario entre el Servicio de Cirugía Cardiovascular, dirigido por el doctor Alejandro Trainini, y el Servicio de Hemodinamia, a cargo del doctor Martín Rodrigo. La paciente beneficiada fue una vecina de Wilde de 68 años, quien presentaba factores de riesgo como hipertensión y antecedentes de tabaquismo.

¿Qué es el TCAR y por qué es una revolución?

La técnica TCAR es un método moderno para tratar la obstrucción de la arteria carótida, una de las causas principales de los accidentes cerebrovasculares (ACV). Lo que diferencia a este procedimiento de las cirugías tradicionales es su nivel de seguridad y la precisión técnica.

El aspecto más disruptivo de esta técnica es la inversión dinámica del flujo sanguíneo. Durante la operación, se utiliza un sistema de protección que hace que la sangre circule temporalmente en dirección opuesta al cerebro. De esta manera, si durante la colocación del stent se desprenden pequeñas partículas o sedimentos de la arteria, estos son capturados por un filtro externo en lugar de viajar hacia el cerebro, reduciendo casi a cero la posibilidad de provocar un ACV durante la misma cirugía.

Beneficios directos para el paciente

Más allá de la seguridad neurológica, el TCAR ofrece ventajas fundamentales sobre los métodos convencionales:

  • Menor invasión: Se realiza mediante una pequeña incisión en la base del cuello, evitando maniobras riesgosas dentro de la aorta.

  • Anestesia local: Al no requerir anestesia general, disminuye el estrés sobre el corazón y reduce el riesgo de infartos perioperatorios.

  • Protección nerviosa: Minimiza la posibilidad de dañar nervios cercanos al cuello, una complicación frecuente en las cirugías abiertas tradicionales.

  • Acceso ampliado: Permite tratar a pacientes de alta edad o con cirugías previas que antes eran considerados «casos imposibles» o de muy alto riesgo.

Con este avance, el «Hospital Perón» no solo se posiciona a la vanguardia de la cirugía vascular, sino que reafirma la capacidad del sistema público bonaerense para ofrecer tecnologías de estándares internacionales a los vecinos del Conurbano.