Crece la indignación entre los clientes de V-Lion Automotores, la concesionaria de Temperley acusada de múltiples estafas. Más de 80 familias reclaman la devolución del dinero que depositaron para la compra de vehículos que nunca recibieron. El caso, que involucra a personas que habrían invertido todos sus ahorros, se transformó en una verdadera pesadilla. Ahora denuncian que los mismos vendedores operan en una agencia de Palermo.
La investigación está en manos de la UFI N°8 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal Jorge Grieco y del ayudante fiscal, Alejandro Alleno, que continúa recibiendo nuevas denuncias de damnificados. La mayoría de las víctimas aseguran que el sueño del auto propio terminó en una estafa organizada, y que los responsables siguen sin dar respuestas.
“Somos más de 80 las familias estafadas por esta agencia que jugó con nosotros”, lamentó Natalia Castro, una de las afectadas, en diálogo con la prensa.
Según relató, muchas de las víctimas vendieron sus autos anteriores para poder pagar las cuotas o la seña del nuevo vehículo. “Pagué ocho millones de pesos y vendí mi auto. Me quedé sin nada”, expresó.
A pesar de las audiencias judiciales, los acusados no habrían devuelto el dinero. “Seguimos con promesas incumplidas. Llega la fecha de pago y no cumplen. Nadie nos devuelve lo que perdimos”, agregó la mujer, quien advirtió también sobre el impacto emocional y de salud que atraviesan varios damnificados: “Además del dinero, nadie nos va a devolver la salud que perdimos.”
Las maniobras bajo la lupa
De acuerdo con las denuncias, las operaciones comenzaron a fines de 2024. Los clientes se reunían en la agencia de avenida Hipólito Yrigoyen y Garibaldi, en Temperley, donde firmaban convenios de reserva y recibían un CBU para realizar la seña o iniciar el plan de pagos.
El acuerdo incluía la entrega del vehículo tras completar las cuotas o el depósito inicial. Sin embargo, la entrega nunca se concretaba. Con el paso de los meses, la situación se repitió con decenas de personas que comenzaron a organizarse y a denunciar públicamente a la empresa.
Como parte del expediente, la concesionaria fue allanada y clausurada por orden judicial, aunque los responsables sostienen que el cierre se debió a “refacciones”.
Reaparecen en Palermo
Las víctimas aseguran que, pese a las denuncias, los acusados continúan operando en una nueva agencia ubicada en el barrio porteño de Palermo, donde presuntamente replican el mismo mecanismo de estafa.
Mientras tanto, la causa sigue avanzando en los tribunales de Lomas de Zamora, donde la fiscalía recopila pruebas, testimonios y documentación bancaria que darían cuenta del circuito de depósitos realizados por las víctimas.
“Queremos recuperar nuestro dinero y que nadie más caiga en esto”, reclamó Castro.

