La difusión de un aberrante video a través de las redes sociales permitió la detención de Jonatan Daniel Fernández (28), quien fue denunciado por drogar y abusar sexualmente de dos perros en plena vía pública en Lanús. El operativo para dar con el sospechoso se concretó el pasado martes 13 de mayo.
Personal del Grupo Táctico Operativo (GTO) logró identificar al acusado y proceder a su traslado a la seccional correspondiente tras el repudio generalizado de los vecinos. La causa quedó en manos de la fiscal Silvia Bussano, titular de la UFI 7 del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús, bajo la calificación de infracción a la Ley 14.346, que penaliza los malos tratos y actos de crueldad contra los animales.
Resguardo de las víctimas y alerta vecinal
Una vez en la dependencia policial, Fernández fue notificado de sus derechos. En paralelo, los animales involucrados fueron examinados por profesionales de Zoonosis de Lanús para evaluar su estado de salud. El acusado optó por entregar voluntariamente a los dos perros, los cuales quedaron bajo custodia municipal para su resguardo y evaluación sanitaria integral.
A pesar de la intervención policial, la tensión en el barrio no cesó. Vecinos denunciaron que el hombre volvió a ser visto recientemente en la intersección de las calles Oncativo y 9 de Julio, nuevamente acompañado por otro perro que presentaba un aparente estado de aturdimiento. Los residentes manifestaron su preocupación al desconocer si este nuevo animal fue robado o si se trata de una mascota perdida.
El repudio en las redes
“Parece que no entendió que se le dijo que no agarrara ningún perro más y que desapareciera de acá”, señalaron con indignación vecinos de la zona a través de publicaciones que circularon por redes sociales. En esos mismos posteos, la comunidad solicitó colaboración urgente para identificar al posible dueño del último animal visto con el acusado.
El caso reaviva el debate sobre la efectividad de las penas por maltrato animal y la necesidad de una vigilancia activa para evitar que personas con antecedentes de crueldad vuelvan a tener contacto con mascotas en situación de vulnerabilidad.
La difusión de un aberrante video a través de las redes sociales permitió la detención de Jonatan Daniel Fernández (28), quien fue denunciado por drogar y abusar sexualmente de dos perros en plena vía pública en Lanús. El operativo para dar con el sospechoso se concretó el pasado martes 13 de mayo.
Personal del Grupo Táctico Operativo (GTO) logró identificar al acusado y proceder a su traslado a la seccional correspondiente tras el repudio generalizado de los vecinos. La causa quedó en manos de la fiscal Silvia Bussano, titular de la UFI 7 del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús, bajo la calificación de infracción a la Ley 14.346, que penaliza los malos tratos y actos de crueldad contra los animales.
Resguardo de las víctimas y alerta vecinal
Una vez en la dependencia policial, Fernández fue notificado de sus derechos. En paralelo, los animales involucrados fueron examinados por profesionales de Zoonosis de Lanús para evaluar su estado de salud. El acusado optó por entregar voluntariamente a los dos perros, los cuales quedaron bajo custodia municipal para su resguardo y evaluación sanitaria integral.
A pesar de la intervención policial, la tensión en el barrio no cesó. Vecinos denunciaron que el hombre volvió a ser visto recientemente en la intersección de las calles Oncativo y 9 de Julio, nuevamente acompañado por otro perro que presentaba un aparente estado de aturdimiento. Los residentes manifestaron su preocupación al desconocer si este nuevo animal fue robado o si se trata de una mascota perdida.
El repudio en las redes
“Parece que no entendió que se le dijo que no agarrara ningún perro más y que desapareciera de acá”, señalaron con indignación vecinos de la zona a través de publicaciones que circularon por redes sociales. En esos mismos posteos, la comunidad solicitó colaboración urgente para identificar al posible dueño del último animal visto con el acusado.
El caso reaviva el debate sobre la efectividad de las penas por maltrato animal y la necesidad de una vigilancia activa para evitar que personas con antecedentes de crueldad vuelvan a tener contacto con mascotas en situación de vulnerabilidad.
