Un insólito y peligroso suceso se registró durante la mañana de este domingo en los partidos bonaerenses de Merlo y Morón. Un delincuente armado irrumpió en la terminal de la Línea 216, se apoderó de un colectivo en marcha, realizó el recorrido habitual cobrando boletos a los pasajeros y terminó detenido tras un seguimiento controlado.
El hecho comenzó cerca de las 6:30 de la mañana en el predio que la empresa posee sobre la calle Moreno, en la localidad de Pontevedra (Merlo), a pocas cuadras de la estación del ferrocarril Sarmiento.
Aprovechando la ausencia momentánea del chofer asignado a la unidad, el sospechoso subió al colectivo —que permanecía con las llaves de encendido colocadas—, le dio arranque y salió a la calle simulando ser un trabajador formal de la línea.
A lo largo de más de 11 kilómetros de trayecto, el falso chofer realizó la ruta habitual en dirección a Morón, haciendo las paradas correspondientes, abriendo las puertas e instalando la normalidad entre los transeúntES que abordaron el transporte público sin sospechar lo que ocurría.
La maniobra fue advertida por otro conductor de la misma compañía, quien al cruzarse con el vehículo en plena calle notó una actitud extraña y alertó de inmediato a los inspectores de la firma y al personal de la Comisaría 4.ª de Morón.
Con el aviso, trabajadores de la Línea 216 y efectivos policiales montaron un seguimiento controlado que culminó en la intersección de Eva Perón y Santo Domingo, en la localidad de Gervasio Pavón (Morón), a escasos metros de la seccional policial.
En ese punto, choferes de la empresa interceptaron la unidad y retuvieron al sujeto mientras daban aviso a las autoridades que acudieron a efectuar la aprehensión.
Al momento de ser requisado por los efectivos, las fuerzas de seguridad le secuestraron un cuchillo tipo Tramontina que llevaba entre sus prendas. Al ser consultado por las razones del insólito atraco, el detenido dejó una respuesta insólita ante los uniformados: «Quería cumplir mi sueño de ser colectivero».
Pericia psicológica e instrucción judicial: La causa quedó radicada en la UFI N.º 2 del Departamento Judicial de Morón, a cargo del fiscal Fernando Capello, quien dispuso la realización de peritajes psicológicos y psiquiátricos urgentes sobre el detenido para determinar si es imputable antes de formalizar la toma de declaración indagatoria.