Un comerciante vivió momentos de máxima tensión y pánico cuando una patota atacó su kiosco a pedradas y patadas en el partido de Merlo. La agresión, que se extendió durante varios minutos, provocó serios destrozos materiales en la estructura del negocio y generó indignación entre los vecinos de la cuadra.
El violento hecho se desencadenó durante la madrugada de este pasado domingo en un local comercial ubicado de forma estratégica sobre la avenida Gómez Fretes al 4400. De acuerdo con los registros fílmicos, la escalada de violencia comenzó minutos después de las 7:00 de la mañana, en momentos en que los agresores se encontraban instalados en la vereda consumiendo bebidas alcohólicas que habían adquirido en ese mismo establecimiento minutos antes.
De una disputa interna a ensañarse con el comercio
Toda la secuencia del ataque quedó registrada de forma nítida gracias a una cámara de seguridad instalada en el frente del local. Según se puede apreciar en las imágenes obtenidas por el canal eltrece, en un momento determinado los clientes comenzaron una fuerte discusión y empezaron a pelearse a golpes entre ellos mismos. Al notar que la violencia física iba en aumento y ponía en riesgo las instalaciones, el kiosquero intervino a través de la ventanilla de atención y les pidió que depusieran la actitud o trasladaran la disputa a otro sector del barrio.
Sin embargo, la mediación del comerciante fue tomada de la peor manera por los revoltosos. En un rápido e insólito giro, los integrantes del grupo decidieron dejar de lado sus diferencias internas, aliarse y dirigir toda su violencia de forma conjunta contra el frente del comercio.
Destrozos y piedras contra los cristales: En el video de la cámara de seguridad se observa con claridad el accionar de al menos dos mujeres y dos hombres que, completamente fuera de sí, comenzaron a arrojar piedras de gran tamaño y a propinar violentas patadas contra las estructuras de madera y los vidrios de la fachada, ensañándose con el local antes de retirarse de la escena a pie.
Reparaciones de urgencia ante la inseguridad y el clima
Tras el cese de las hostilidades y la fuga de la banda, el propietario del comercio constató la rotura total de los paneles de vidrio exteriores. Debido a la extrema vulnerabilidad en la que quedó el comercio frente a posibles robos y para protegerse de los factores climáticos adversos de la época, el dueño tuvo que costear e instalar nuevos cerramientos de urgencia.
Según confirmaron fuentes de la investigación al medio televisivo, los atacantes no han vuelto a ser vistos por las inmediaciones de la avenida Gómez Fretes, mientras las autoridades policiales de la comisaría de la jurisdicción analizan las identidades de los implicados a partir de los perfiles biométricos arrojados por el material audiovisual aportado a la justicia.

