En medio del dolor indescriptible por la pérdida de su hijo, el testimonio de la madre de Nahuel Godoy, el nene de 12 años con trastorno del espectro autista asesinado por su padre en Rafael Calzada, volvió a poner al descubierto los severos fallos en los sistemas de protección contra la violencia de género y familiar.
En diálogo con los medios, Mónica relató las innumerables trabas institucionales que debió atravesar cuando intentó recurrir a las autoridades para alertar sobre la peligrosidad de su expareja y padre del menor.
La mujer reveló que buscó auxilio antes de la tragedia, pero se encontró con barreras burocráticas insólitas: «Quise denunciarlo, pero no me tomaron la denuncia porque no tenía marcas de golpes. También llamé al 144; si bien me aconsejaron, me dijeron que no podían ayudarme sin que hubiera una denuncia previa».
De acuerdo con su relato, tiempo antes de que ocurriera el brutal desenlace, procuró radicar una presentación por constante acoso, pero en la sede policial desestimaron el trámite al no observar lesiones físicas evidentes.
«Un hombre que golpea a una mujer no puede tener a una criatura a su cargo», cuestionó con dureza Mónica, remarcando que los antecedentes de violencia previa debieron ser suficientes para frenar el contacto del agresor con la víctima.
Avances en la causa judicial: En los últimos días, Mónica y otros allegados prestaron declaración testimonial ante la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N.º 16 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora. Tras las audiencias, las autoridades judiciales le confirmaron que la fiscalía trabaja en la recolección de elementos probatorios para sostener un pedido de prisión perpetua.
En tanto, el imputado Néstor Rubén Godoy permanece detenido luego de haberse entregado de manera espontánea en la Comisaría 1.ª de Lomas de Zamora, mientras la causa continúa sumando peritajes para cerrar la etapa de instrucción.

