En una muestra de que las políticas de capacitación laboral pueden transformarse en un beneficio directo para la comunidad, personas privadas de su libertad alojadas en una unidad penitenciaria bonaerense del partido de San Martín llevaron adelante una destacada acción solidaria. Los internos restauraron por completo cinco camas ortopédicas y confeccionaron 15 prótesis para manos. Todo el equipamiento médico será destinado al Hospital General Manuel Belgrano de dicho distrito, en el marco de un programa que conjuga formación en oficios, servicio comunitario y herramientas de reinserción social.
La actividad productiva tuvo como escenario los talleres de la Unidad N° 48 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), bajo la órbita y supervisión del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.
Mano de obra e impresión 3D
Las tareas de reacondicionamiento y manufactura fueron ejecutadas de forma íntegra por los internos que asisten diariamente a los talleres sociolaborales del establecimiento penal. El trabajo se dividió según las especialidades de cada sector:
En el área de herrería: Se llevó a cabo la restauración y puesta en valor integral de las cinco estructuras de las camas ortopédicas.
En el taller de tecnología: Se utilizaron maquinarias de impresión 3D para diseñar y fabricar las quince prótesis de mano que recibirán los pacientes en proceso de rehabilitación dentro del sistema de salud pública local.
La entrega formal de los elementos se concretó este miércoles mediante un acto institucional realizado dentro de la misma unidad penitenciaria. Del encuentro participó el director del Hospital Manuel Belgrano, Nicolás Rodríguez, quien agradeció el compromiso técnico de los internos y ponderó el impacto social de la iniciativa.
Según explicaron los coordinadores, el esquema de trabajo funcionó de forma mancomunada: el centro de salud aportó la totalidad de los insumos y materias primas necesarias, mientras que la mano de obra calificada fue asumida por los detenidos.
Articulación para la inclusión social
Desde la cúpula del Servicio Penitenciario Bonaerense remarcaron que este tipo de experiencias resulta fundamental para que las personas en contexto de encierro adquieran conocimientos prácticos con salida laboral real al momento de recuperar la libertad, logrando al mismo tiempo brindar una contribución directa a las instituciones del Conurbano.
Durante el acto de entrega estuvieron presentes el jefe del Complejo Penitenciario San Martín, Darío Potes; el director de la Unidad 48, Alejandro Martínez; junto a los subdirectores Julián Cardozo (Régimen) y Leonardo Bacri (Seguridad). También acompañaron los responsables técnicos de las áreas de talleres, asistencia y mantenimiento del penal.
Las autoridades penitenciarias concluyeron que la iniciativa es un claro ejemplo de articulación entre agencias del Estado, permitiendo que las prácticas profesionalizantes impacten de forma positiva fuera de los muros de la cárcel y mejoren sensiblemente la capacidad de respuesta y equipamiento del hospital público de la región.

