A más de diez años del brutal ataque que le costó la vida a Ariadna Giselle Sona (18) en la localidad de El Jagüel, partido de Esteban Echeverría, el recorrido judicial del expediente llegó a su punto final tras confirmarse que la sentencia contra Marcos Ezequiel Maciel quedó firme de manera definitiva.
Maciel había sido condenado en agosto de 2017 por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N.º 10 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora a la pena de prisión perpetua, al ser hallado culpable del delito de «Homicidio agravado por violencia de género (femicidio) y para procurar la impunidad, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa».
El hecho ocurrió el 2 de diciembre de 2015 en las inmediaciones de la traza del Ferrocarril Roca, a la altura del cruce entre la Ruta 205 y la calle Tilcara. En ese lugar, el agresor interceptó a la joven e intentó someterla sexualmente. Ante la desesperada resistencia de la víctima, Maciel le propinó múltiples estocadas con un arma blanca y severos golpes en la cabeza.
Gravemente herida, la adolescente fue internada en el Hospital Santamarina de Monte Grande, donde permaneció en agonía durante varios días hasta que se confirmó su fallecimiento a causa de las lesiones cerebrales y cortantes sufridas.
Apelaciones y ratificación del máximo tribunal
Tras el fallo inicial dictado en los tribunales lomenses, la defensa del imputado presentó sucesivos recursos para intentar revertir la calificación legal. En octubre de 2018, la Sala III del Tribunal de Casación Penal bonaerense rechazó los planteos y ratificó la pena máxima.
Finalmente, la causa llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, donde los magistrados desestimaron los últimos cuestionamientos de la defensa. El máximo tribunal dio por acreditado el contexto de violencia de género y el concurso con el intento de abuso sexual para procurar la impunidad del ataque.
Con esta resolución, la sentencia quedó irrevocablemente ejecutoriada, dando cierre al reclamo de justicia que la familia de Ariadna mantuvo de forma ininterrumpida durante una década.
Cierre judicial: La ratificación de la Suprema Corte bonaerense deja sin más instancias recursivas al condenado, quien deberá cumplir la totalidad de la pena de prisión perpetua en un establecimiento penitenciario de la provincia.