En el marco de las acciones destinadas a combatir la delincuencia en los puntos más calientes del distrito, el Municipio de Quilmes desplegó un imponente operativo de saturación y control vehicular. La jornada estuvo encabezada por la intendenta interina, Eva Mieri, quien supervisó las tareas operativas en la jurisdicción de la Comisaría 9° de Quilmes Oeste, ubicada en el barrio Calchaquí (Gutiérrez N° 3330), con el objetivo de intensificar de manera drástica la prevención de ilícitos en la zona.
Tras el inicio del despliegue de las patrullas, Mieri mantuvo una mesa de trabajo en la sede policial con el flamante titular de la seccional, el comisario Ariel Costilla, para planificar y diseñar los nuevos mapas de patrullaje preventivo en ese sector de la ciudad.
“Estuvimos en una reunión de trabajo junto al nuevo comisario, funcionarios provinciales, distritales y de la jefatura policial; en este marco, dimos comienzo a un nuevo operativo con el objetivo de intensificar la prevención del delito en zonas estratégicas y cuidar a nuestros vecinos. Con el impulso de nuestra compañera Mayra Mendoza, desde el Municipio seguimos invirtiendo en más cámaras, más patrulleros, más luces LED, nuevas tecnologías y formación de personal especializado”, destacó la jefa comunal interina, quien asistió acompañada por el secretario de Seguridad local, Gaspar De Stéfano.
Dispositivos dinámicos y fuerzas especiales
Por su parte, De Stéfano ponderó la efectividad de las interceptaciones vehiculares y los controles de identidad en la vía pública: “Cada uno de estos operativos culmina con distintas aprehensiones, secuestros y detenciones, que luego son puestas a disposición de la Justicia. Y eso es lo que principalmente los vecinos agradecen: una mayor presencia policial con resultados tangibles y efectivos”.
El despliegue de las fuerzas de seguridad estuvo coordinado de forma directa con la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Los cuadrantes de interceptación se fijaron de acuerdo con los informes estadísticos elaborados en tiempo real por el Observatorio de Análisis Criminal de la Secretaría de Seguridad quilmeña.
Para lograr mayor flexibilidad y poder de persecución en las calles internas del barrio Calchaquí, el Municipio implementó dispositivos dinámicos con el apoyo de diferentes cuerpos de elite. Del operativo cerrojo participaron las fuerzas policiales motorizadas locales, el Grupo de Intervención Especial (GIE) por parte de la Policía de Seguridad, y las divisiones GPM y FBA pertenecientes a las fuerzas especiales de la UTOI (Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas).
El Plan de Inversión en números
Desde el Ejecutivo municipal recordaron que estas saturaciones barriales se financian a través del Plan de Inversión Municipal para la Prevención del Delito, un programa que inyectó fondos históricos para la adquisición de recursos logísticos y tecnológicos en el distrito.
Entre las herramientas incorporadas bajo esta estrategia de seguridad ciudadana, las autoridades destacaron:
La puesta en calle de más de 300 nuevos patrulleros y la creación del Escuadrón Motorizado.
La operatividad de más de 2.000 cámaras de seguridad conectadas al Centro de Monitoreo.
La colocación de 1.150 alarmas vecinales comunitarias y más de 50 tótems de seguridad.
La instalación de 170 Paradas Seguras, el desarrollo de las nuevas comisarías 10° y 11°, y el debut del sistema de vigilancia aérea de cuadras mediante el SQA-DRON.
De la actividad y la posterior diagramación de las cuadrículas también formaron parte el subsecretario de Seguridad Ciudadana, Hernán Ocampo; el jefe de la Estación de Policía de Seguridad (EPDS) Quilmes, comisario mayor Eduardo Arancibia; y el titular de la Unidad Ministro del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Néstor Nazabal.

