En el marco de la causa que investiga el homicidio de María Gabriela Herlein en la localidad de Malvinas Argentinas, el principal detenido, S.D.O., alias «Villa Rita», fue conducido ante los tribunales pero eligió no prestar declaración durante la audiencia de indagatoria. Ante esta postura, la Justicia resolvió que permanezca en prisión preventiva mientras se profundizan los peritajes para dar con sus cómplices.
La citación judicial representaba un paso clave en el expediente para conocer la versión del imputado, quien prefirió guardar silencio amparado en sus derechos constitucionales. S.D.O. había sido capturado el pasado 24 de septiembre durante una serie de 16 allanamientos simultáneos concretados por las fuerzas de seguridad en distintos puntos del Conurbano sur.
El imputado se encuentra seriamente comprometido por el cruento ataque ocurrido el 9 de agosto en el partido de Almirante Brown, cuando un grupo armado acribilló a tiros una vivienda. Herlein recibió dos balazos fatales en medio de un ataque perpetrado por una banda narco que pretendía usufructuar la propiedad como búnker de venta de drogas.
La imputación formal que sostiene su detención es por «homicidio calificado por haberse cometido con alevosía, por el concurso premeditado de dos o más personas y por el empleo de arma de fuego».
Silencio en Tribunales, perfil del sospechoso y la búsqueda de «Tato»
Pese a su negativa a hablar ante el fiscal, la fiscalía mantiene la acusación respaldada en el seguimiento del auto utilizado en la fuga y diversas declaraciones testimoniales. Los investigadores identifican a S.D.O. como un activo integrante de la barra brava del Club Atlético Temperley y miembro clave del entramado criminal encabezado por el narcotraficante conocido como el «Peruano Marvin».
Durante los registros donde cayó «Villa Rita» se incautaron armas de fuego, celulares y dosis de estupefacientes que están siendo analizados por los peritos de la causa.
La pista del prófugo: Tras la fallida indagatoria por la negativa del imputado a aportar datos, las tareas de inteligencia se centran en dar con los demás implicados en la emboscada fatal. La Policía mantiene un intenso rastrillaje para capturar a Brian Hernán Alegre, alias «Tato», quien continúa prófugo de la Justicia.