La Policía de la Ciudad, en conjunto con la Unidad Técnica Operativa Judicial (UTOJ), allanó un local comercial en Avellaneda e incautó 831 pares de zapatillas de primeras marcas falsificadas, que fueron ingresadas al país de manera ilegal desde Brasil por un valor que asciende a los 35 millones de pesos.
Personal de la UTOJ detectó la existencia de una empresa que realizaba ventas online de zapatillas de primeras marcas “truchas” y que, a su vez, contaba con un local donde almacenaban y comercializaban las mismas.
Tras realizar tareas de ciberpatrullaje, los investigadores lograron dar con el domicilio del comercio y de uno de los implicados.
Avalados por el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N°4 a cargo del Alejandro Catanea, Secretaría N°4 de Diego Martin Fera Gómez, efectivos de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía de la Ciudad llevaron a cabo dos procedimientos.
Uno en el local ubicado en la calle Cabildo al 1900 en la localidad de Avellaneda, Provincia de Buenos Aires y el otro, en la vivienda de uno de los sospechosos.
Durante el operativo realizado junto a personal de Aduana en el comercio, las autoridades secuestraron 831 pares de zapatillas que falsificaban las principales marcas del mercado, valuadas en un aproximado de 35 millones de pesos, dos posnet y una notebook y corroboraron que no existía ningún tipo de documentación sobre la procedencia del calzado.
Asimismo, los efectivos lograron corroborar que la mercadería era importada de manera ilegal desde Brasil, con origen en China y Vietnam, y que infringía la Ley de Marcas.
Durante el procedimiento realizado en el domicilio de uno de los sospechosos, también en Avellaneda, la Policía incautó un celular y una libreta con anotaciones de interés para la causa sobre las que se realizarán peritajes.
Por otra parte, se realizó una orden de presentación en la empresa de micros de larga distancia que ingresaba la mercadería al país desde la frontera con Brasil, a los fines de conseguir los registros de los viajes y de esta manera desarticular las tareas de contrabando que se puedan realizar a futuro, como así también, contar con la información que aporte material para la investigación.
