Un estremecedor hallazgo tuvo lugar en el barrio Ejército de los Andes, popularmente conocido como «Fuerte Apache», en la localidad de Ciudadela, donde la Policía Bonaerense localizó el cuerpo completamente calcinado de un hombre en el interior de un carro de mano que había sido prendido fuego deliberadamente.
El terrible episodio se registró en las inmediaciones del Nudo 6 del populoso complejo habitacional de Ciudadela, partido de Tres de Febrero. Los agentes policiales acudieron de urgencia al sector tras recibir alertas de los vecinos por un incendio sobre la vía pública. Sin embargo, una vez que lograron sofocar el foco ígneo, los servidores públicos descubrieron con horror que dentro del carro devorado por el fuego yacía el cadáver de una persona cuya identidad aún no ha podido ser establecida debido al avanzado estado de destrucción de los tejidos.
La pista de las cámaras de seguridad
La causa penal quedó radicada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N.º 7 del Departamento Judicial de San Martín, bajo la carátula preventiva de «Averiguación de causales de muerte», aunque la hipótesis principal de la pesquisa ya apunta a un brutal homicidio. En el perímetro del hallazgo trabajaron peritos de la Policía Científica y brigadas operativas de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) local.
El registro fílmico clave: De acuerdo con fuentes policiales abocadas al caso, el análisis de las cámaras de videovigilancia instaladas en los alrededores del Nudo 6 aportó un dato crucial. En las imágenes digitales se detectó el recorrido de dos personas que empujaban el carro de mano con el cuerpo en su interior, lo estacionaron en el punto del hallazgo y luego le prendieron fuego antes de escapar a pie.
Los sospechosos del hecho, sin embargo, todavía no pudieron ser identificados por los investigadores. Los registros visuales exponen que ambos involucrados actuaron de forma logística y llevaban sus rostros completamente cubiertos para burlar las cámaras de seguridad urbanas.
Hipótesis del hecho y autopsia clave
En las primeras horas posteriores al hallazgo comenzó a correr con fuerza la versión barrial de que se había producido un feroz tiroteo previo en los pasillos de Fuerte Apache. No obstante, los voceros tribunalicios relativizaron esa hipótesis y pidieron extrema cautela a la espera de pericias balísticas y de planimetría. «Por ahora no hay nada seguro», confió uno de los pesquisas encargados del expediente.
Hasta el momento, la hipótesis principal que manejan los investigadores se orienta a un brutal ajuste de cuentas vinculado a bandas locales, aunque no se descartan otras líneas de trabajo. Entre ellas, se investiga si la víctima podría tratarse de un carrero o trabajador informal de la zona que hubiese sido abordado en un intento de robo o disputa vecinal.
El cuerpo de la víctima fue trasladado a la morgue judicial donde los médicos forenses realizarán la correspondiente operación de autopsia con el objetivo primordial de determinar la causa fehaciente del deceso —si presentaba heridas de arma blanca o de fuego previas al incendio— y avanzar en el cotejo genético para ponerle nombre y apellido al cadáver.

