La emprendedora detrás de Serena Dress, la marca de indumentaria con más de 351 mil seguidores en Instagram, publicó un extenso video en el que reconstruyó minuto a minuto el violento robo que sufrió junto a su bebé, su cuñada, su sobrino y su hermano en su vivienda de Lomas de Zamora.
El ataque ocurrió alrededor de las 3:30 de la madrugada del jueves último, cuando cinco personas vestidas de negro derribaron el portón e ingresaron por la fuerza.
Según explicó, toda la familia había tenido una noche extraña: la bebé no podía dormir, su cuñada y su sobrino tampoco descansaban, y minutos después se confirmó la peor sospecha.
Al escuchar el portón romperse, su cuñada gritó: “Maxi, están entrando”.
A Maxi lo tomaron del cuello y lo tiraron al piso. Su cuñada y su sobrino fueron reducidos violentamente. Ella quedó inmovilizada en la cama con su bebé en brazos, mientras los delincuentes exigían silencio y apuntaban con armas.
Le ordenaron no moverse y callar a la bebé, que lloraba desesperadamente. Los ladrones buscaban dinero y afirmaban que “sabían quiénes eran”, aunque en medio del asalto se confundieron de persona. Creyeron que Yamil era Maxi, lo que provocó que él recibiera más golpes.
En la continuidad del testimonio, la emprendedora detalló que en la planta baja vive su hermano, quien tiene problemas psiquiátricos. Allí también se vivió otro momento de extrema violencia:
“Él se asusta hasta cuando lo levantás. Imaginate que te levanten a las patadas, con un fierro en la cara. Lo golpearon demasiado porque su reacción fue defenderse”, narró.
Los delincuentes golpearon paredes, muebles y revisaron cada rincón intentando encontrar algo que —según el relato— no existía.
Entre los objetos sustraídos, se llevaron una netbook de trabajo y la Volkswagen Amarok negra, patente AF 557 IP.
Además explicó que, pese a que está asegurada contra todo, ahora la aseguradora sostiene que no cubriría el robo porque la camioneta no tenía el chip de rastreo, un trámite que no pudieron completar por un error en la dirección brindada.
“No me pasó por mostrar mi vida en redes; me entregaron”. La emprendedora fue tajante respecto de un punto clave: el ataque no estuvo relacionado con su actividad en redes sociales.
“Esto no me pasó por compartir lo que comparto. Me entregaron. Vinieron con un cuento que ni siquiera estaba en mis redes.”
Pidió empatía para quienes la culpan por mostrar su casa o avances de obra, y agradeció a quienes valoran su contenido inspirador para otros emprendedores.
En uno de los tramos más duros del video, contó que la obligaron a bajar a buscar una llave, y allí vivió una situación límite: “Sentí que me tocaron un pecho, y me hicieron agradecer que no fueran unos violines. Le tocaron la mano a mi bebé”.
Sin haber dormido, con el estómago cerrado y en pleno shock, explicó:
“Tengo un nudo en el estómago que no me deja comer. La única forma de distraerme es trabajar, que es lo mejor que sé hacer.”
También expresó su profunda tristeza al ver su casa destruida: “Me da mucha bronca y es muy triste haber metido tanto esfuerzo en un lugar al que ahora no quiero ir.”
Desde Serena Dress informaron que el local de Homero 3289 está cerrado temporalmente debido a la situación. Agradecieron el apoyo y confirmaron que la familia está fuera de peligro.
