Tras permanecer meses burlando a la Justicia, el principal sospechoso del crimen del sargento Maximiliano Gargiulo – ocurrido en 2025, en Fiorito – fue arrestado en la madrugada de este martes. El operativo, desplegado con el objetivo de capturarlo, puso fin a la fuga de un hombre que era buscado intensamente por las fuerzas de seguridad desde mediados del año pasado.
El procedimiento estuvo a cargo de agentes de la DDI Lomas de Zamora, la DDI Avellaneda-Lanús y el Grupo Especial Halcón. Al verse rodeado en la vivienda ubicada en la calle Francisco de Aguirre, en Villa Centenario, el acusado intentó escapar por los techos, pero fue reducido por los efectivos. Un dron monitoreó en tiempo real el intento de fuga.
Durante el allanamiento, los efectivos secuestraron una pistola Bersa TPR 9 milímetros con numeración suprimida, cargadores de capacidad extendida, una pistola Bersa calibre .22 con silenciador y una moto Honda 299 cc.
El crimen del sargento Gargiulo
El hecho ocurrió el 23 de julio de 2025. Gargiulo, integrante de la Unidad Motorizada UPPL Lanús, inició la persecución de un Volkswagen Vento gris que se desplazaba por Villa Caraza. Al llegar a Fiorito, el vehículo se detuvo y tres personas bajaron abriendo fuego contra el efectivo.
El sargento recibió un impacto de bala en el rostro. Tras ser internado inicialmente en el Hospital Evita de Lanús, fue trasladado a un centro de alta complejidad en Palermo. Sin embargo, luego de 26 días de agonía, falleció el 21 de agosto. La causa quedó caratulada como «homicidio agravado por ser cometido contra un miembro de una fuerza de seguridad».
La investigación
La caída de Billordo se dio tras un complejo entramado de peritajes y testimonios. En septiembre de 2025, ya habían sido detenidos los hermanos Thiago Damián Ojeda y Diego Alberto Ojeda como partícipes del hecho.
La Policía Científica resultó clave al hallar huellas dactilares de Billordo dentro del Vento utilizado en el ataque. A esto se sumó el testimonio de una mujer que declaró haber recibido un llamado del acusado donde admitía haber herido a un efectivo antes de escapar.
Por otro lado, la titular del vehículo declaró que el robo del auto había sido simulado a pedido de su expareja, el propio Billordo. Tras meses de tareas de inteligencia por parte de la DDI Avellaneda-Lanús, el sospechoso —quien ya registraba antecedentes penales recientes— quedó finalmente a disposición de la Justicia.
