El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha el Registro de Perfiles Genéticos, una base de datos unificada que permitirá entrecruzar evidencias biológicas recolectadas en escenas del crimen con perfiles de personas imputadas y condenadas. La medida, sancionada mediante la Ley 6.956, deroga una normativa previa del año 2011 y amplía el poder de fuego de los peritos bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad.
La nueva legislación, que había sido impulsada originalmente por la legisladora del PRO Gimena Villafruela, establece un giro radical respecto del régimen anterior. Mientras que la norma derogada limitaba el uso de los perfiles genéticos exclusivamente a delincuentes condenados con sentencia firme por delitos contra la integridad sexual, el nuevo sistema abarca la totalidad de los tipos delictivos previstos en el Código Penal. Además, el articulado incorpora la posibilidad de registrar perfiles de personas que se encuentren bajo investigación penal preparatoria toda vez que medie una orden judicial expresa, sin necesidad de esperar una condena firme en los tribunales.
Uso de ADN no codificante y control de datos sensibles
Para evitar cuestionamientos vinculados a la privacidad de los ciudadanos, desde el ejecutivo porteño aclararon que el sistema procesa única y exclusivamente ADN no codificante con fines estrictamente identificatorios. Esto significa que las terminales informáticas no almacenan ningún tipo de información médica, historiales de salud ni rasgos físicos específicos de las personas; el sistema funciona de manera equivalente a una huella dactilar digitalizada o un código de barras.
Garantía y resguardo legal: Los perfiles están resguardados bajo los parámetros de la Ley 1.845 de datos sensibles. La identidad de un sospechoso solo se revela ante un cruce positivo (match) y todo acceso al sistema queda registrado y auditado. La ley prevé severas sanciones penales ante eventuales filtraciones y establece de forma taxativa la eliminación inmediata del perfil en caso de absolución o sobreseimiento firme.
El registro contempla también una ventanilla de enrolamiento voluntario para el personal de seguridad y del sistema de Justicia, con el objetivo de identificar con rapidez muestras de descarte o contaminación cruzada en los operativos de las comisarías. De igual modo, podrá ser utilizado con fines humanitarios para agilizar la identificación de personas desaparecidas, extraviadas o restos humanos NN.
Estándar internacional del FBI y el escenario político
El Jefe de Gobierno, Jorge Macri, respaldó fuertemente la puesta en marcha de la base de datos al afirmar que representa “un paso inédito para no dejar ni un solo malviviente libre” y ponderó que permitirá “cruzar el ADN de las escenas del crimen, identificar a los culpables y conectar investigaciones”. La medida se acopla al paquete de acciones que el exintendente de Vicente López promueve en el espacio público, tales como el Anillo Digital, los operativos contra manteros y la denominada “Operación Muro” en los límites de la General Paz.
Para su funcionamiento técnico y pericial, la Ciudad adoptará el estándar internacional CODIS (Combined DNA Index System), el mismo software forense que utiliza el FBI en los Estados Unidos. Con este salto tecnológico, la justicia de la Ciudad busca alinearse con las prácticas forenses más avanzadas a nivel global y fortalecer de forma operativa la capacidad de conectar investigaciones que hasta el momento permanecían aisladas por la falta de una base de datos integrada y de acceso inmediato para los fiscales.

