Una familia de la localidad de Villa Obrera, en el partido de Lanús, atraviesa un angustiante calvario marcado por el hostigamiento permanente, la violencia física y las amenazas de muerte por parte de un vecino de 67 años —identificado como un exboxeador con padecimientos psiquiátricos— que vive justo enfrente de su propiedad.
Según relató Romina, una de las víctimas de la pesadilla, las agresiones comenzaron hace aproximadamente dos meses y se intensificaron gravemente con el correr de las semanas. Todo se inició cuando el hombre comenzó a golpear descontroladamente la puerta de la vivienda durante las madrugadas, exigiendo a los gritos que le entregaran a su expareja, a quien creía erróneamente cautiva o retenida en ese lugar.
Con el paso de los días, los delirios del agresor derivaron en insultos violentos, amenazas directas y ataques contra todos los integrantes de la vivienda, donde la mujer reside junto a su esposo y sus tres hijas pequeñas, temiendo un desenlace fatal.
Golpes con barras de metal y una puerta destruida
La escalada violenta alcanzó su punto crítico cuando el hombre se presentó armado con una barra de metal de dos metros y arremetió contra la propiedad. En esa oportunidad, atacó al marido de Romina, golpeó a la propia mujer y destrozó por completo la puerta principal de acceso en un intento por irrumpir a la fuerza.
«Ya no sabemos qué hacer. Tenemos miedo de que esto termine en una tragedia», lamentó la mujer al reconstruir los episodios que quedaron asentados en la denuncia policial.
Asistencia y custodia: Frente a la inminencia de nuevos ataques, la familia cuenta con la presencia y custodia de efectivos de la Comisaría 8.ª de Lanús y de la patrulla municipal en la cuadra.
Limitaciones de la restricción: Pese a que la fiscalía interviniente dictó una orden de restricción de acercamiento, las víctimas advierten que resulta inoperante debido a que el agresor reside a pocos metros, en la vereda de enfrente.
Reclamo de medidas de fondo: La familia exige que la Justicia disponga una medida de contención sanitaria o un traslado compulsivo del hombre a un centro especializado antes de que concrete sus reiteradas amenazas de muerte.